PIEDEHIERRO.
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19/01/2009 14:44:31

El jilguero sentido,


Como si de un rito sacramental se tratara <<Pastor soy de este rebaño sentido>>, nuestro vate con dignidad presbiteral e imposición de manos <<Como una luz siempre en tus manos / Guiándome sobre ellas sin fin / Hacia caminos donde lograr la eternidad>>, nos entrega este canto de himno “El jilguero sentido” desde el oratorio Cuerpo – Alma de su celda <<Cantando armoniosas melodías>> Al mismo tiempo, confraterniza con el mundo <<Amor de patio.>> para decirle que el peregrino << Revoloteos de pájaros >>, el enfermo <<Se escondieron los rayos de sol / Que iluminaban las paredes azules cobalto>> y el pobre << Brillo de charol en el charco >> son iguales y distintos a la vez <<Mi patio, mi almendro, mi cántaro, mi buganvilla, mi pájaro >>.Es ahí, en su sed de amor, donde, alegóricamente, no solo nos muestra la belleza de la creación sino que también nos habla de un Cristo humanizado que purifica los pecados <<El cántaro lleno de lluvia >>, de la pasión y de la muerte del hijo del Hombre <<Picoteaba las hojas del almendro>>, del Alma del Mundo que eleva su vuelo a las alturas << El jilguero sentido / El Jilguero Amado >> Es decir, en realidad no dice nada a nadie, más bien, como médiums de su propio inconsciente, espiritualiza el paisaje gloria <<En el más infinito >> y nos revela el misterio de la redención.

Sin duda alguna, es en el pentagrama pájaro de raíces podridas de lo no dicho << el silencio habló y el ruido /Cayó>> donde el verso estrofa cobra vigor y el poema canto levanta el espíritu. Es, a la sazón, y a través del abismo << Hoy la vida se me pondría oscura /Si de mi patio imaginario / Volaras hacia otro destino, jilguero / Sentido >> donde las palabras celebran a la luz de la fe luna <<La noche viene de nuevo >> la danza ritual del fuego << Como bravío jinete / que exaspera de amor >> de su amor brujo <<Como no me di cuenta de ti / En las calles, triste, sin esperanza ninguna >>. Es aquí, donde él, Piedehierro, nuestro poeta, sin resignarse a su suerte <<Como no me di cuenta de mí / en el agujero sin luz, y sin ti>> cuando con un lenguaje simbólico ahuyenta a los malos espíritus de doble moral, abraza al enamorado gitanillo y “donde la espalda pierde su honesto nombre” declara con voz de trueno su amor pájaro correspondido <<Ahora caminamos juntos / Los caminos se unieron / Por amor >> jurándole un amor más allá de la muerte <<Y solo un destino fatal / Nos separará para siempre / Y allí / De nuevo buscaremos esa luz / En el más infinito / Para ser, mi amor, / Eternamente felices>>

En el vuelo angelical de los lirios, 9 de enero 2.009
José Antonio Sánchez Carrasco.
(MEDITERRÁNEO)
EL JILGUERO SENTIDO

En mi patio
Revolotea
De pared en pared
El jilguero del almendro.
Sube y baja
Por las ramas floridas
Musicalizando
Las hojas
Color verde oliva.

¡Sonidos metálicos…!

En el cántaro
Del patio,
Jilguero de mi árbol,
Flor del almendro,
Oasis dorado.

Pétalos.
Amado
Jilguero.
Hojas.
Cántaro.
Sonidos.
Revoloteo de pájaro.

Paredes de mi
Patio
Enamorado.
Almendro
Deseado.

¡Sueños…!




Jilguero sentido,
Jilguero amado.

En mí patio,
Amor.

Florido almendro.
Sonoros musicales en el aire.
Arreate color.
Buganvillas olor.
Amor de patio,
Sentido, amado.
Mí pájaro jilguero
En el árbol.

El ambiente perfumado.
La reja de hierro blanco.
El azul, en la pared,
De mi patio deseado.

La fuente, agua plateada.
Brillo de charol, en el charco.
Amor, luna, noche.
Nuestros abrazos.
Ternura y besos
Que salen de los labios.

La hoja clorofila perfuma la tarde
Y los colores amarillos, verdes y negro
Vuelan sin posarse.
El jilguero
Pájaro,
De mí patio amado.




El cántaro lleno de lluvia,
Rojo, lleno de vida,
Humedecido por el llanto.
Parpadeos de las alas.
Vuela, vuela, vuela
Por el árbol perfumado.

Se escondieron los rayos de sol
Que iluminaban las paredes azules cobalto.
Mi patio, mí almendro, mí cántaro, mí buganvilla, mi pájaro,
Sin luz natural quedaron.

La noche viene de nuevo.
Cabalga sin grupa, sin velocidad, sin retraso
Oscureciendo el alma de mi patio
Amado y deseado.

Se ha encogido el espacio;
Me oprime mi cuerpo
Con fría y oscura noche
Sin tu cuerpo.
En esta noche,
Como bravío jinete
Que exaspera de amor,
De nuevo
En loco torbellino.

El jilguero vuela al árbol florido.
Picotea las hojas del almendro.
Giran sus alas en un galope.
Bando de aves diminutas
De color plateado de luna.




En el espacio resbalan
Las penas y angustias.
En este patio de agua
Lleno de ternura,
Lleno de caricias,
Volando desde mis labios
Mis besos
Hacia los tuyos.

Alborada, a media luz
Viene amaneciendo en el patio feliz
Y la tenue luz ilumina el cántaro rojizo,
Buganvilla rosa, la pared azul cobalto,
Y mi pájaro jilguero negro, rojo, dorado.

El silencio se hizo ruido
Cantando armoniosas melodías.
El silencio habló y el ruido
Cayó.

El horizonte ardía con los rayos de sol.
Se refugió la noche de nuevo
En el patio cobijo de mis sentimientos.
Alas de libertad envuelven mi mente
Para de nuevo verte,
Corazón, patio de mi florido almendro.

Y yo musicalizando las caricias y los besos
En los recuerdos sentidos de mi pecho.

Descanso de mi mente, sitio saturado de amor,
Perfumado de tu olor permanente,
Con la fuerza de los sentimientos
Impregnando las paredes.
Patio de ausencias presentes, de amor, sexo, ternura y besos.


La mañana limpia, romántica y tímida
Da luz al volumen del espacio deseado.
Pasión amorosa que sale del alma
Del pájaro.

Fantástico sueño devoró mis fantasías.
De nuevo
Busco entre mis manos, tus caricias y tus recuerdos,
Almendro florido de mis deseos.

Pastor soy de este rebaño sentido
Sin ovejas ni perros.

Color claro, amado en las mañanas
De mi patio.

Como brillan las plumas del jilguero,
Volando de nuevo,
Posándose en el cántaro rojo.

Hoy la vida se me pondría oscura
Si de mi patio imaginario
Volaras hacia otro destino, jilguero
Sentido.

Como una luz siempre en tus manos,
Guiándome sobre ellas sin fin
Hacia caminos donde lograr la eternidad.

Espero junto al árbol azul la esperanza de mí vivir…. ¡y morir!

Como no me di cuenta de ti
En las calles, triste, sin esperanza ninguna.

Como no me di cuenta de mí
En el agujero sin luz, y sin ti.



Ahora caminamos juntos.
Los caminos se unieron
Por amor.

Y solo un destino fatal
Nos separará para siempre.
Y allí
De nuevo buscaremos esa luz
En el más infinito
Para ser, mi amor,
Eternamente felices.

En Badajoz, Octubre, del 2.009.



El Jilguero Sentido.
(Rafael Piedehierro Hoguera


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29/05/2008 21:19:53

ESPECTROS Y PESADILLAS DE ¨SI MISMO¨


ESPECTROS Y PESADILLAS DE “SI MISMO”

Rafael Piedehierro: De cada uno de los poros de la piel de esta estatua viva que es la vida, este artista de la tierra, ha absorbido lo que hace infeliz a la especie humana: el mal y la destrucción. Es entonces, en su deseo de abrir la razón al conocimiento de las cosas, cuando humedece las impurezas “del polvo del suelo” con el neuma del psicoanálisis yunguiano y, cual alfarero de Etruria, modela con acendrada esencia lo que vive en la nada de la imaginación: el largo y encorvado hueso que nace de un sentimiento de pena y congoja y, de costado, oprime el corazón y los pulmones del interior del hombre,

Así pues, a partir de lo que conoce y le reprime, comparte con todos y cada uno de nosotros las flaquezas de la humanidad: el inconciente colectivo del bien y del mal, ¿acaso los prejuicios del daño ya hecho, y que él denuncia, sea la herencia que esclaviza y condena la espiritualidad de la antisocial conciencia de nuestra raza?

De cualquier modo, como cada uno tiene su manera de matar pulgas, lleno de dolor y desespero, su habilidad como artista discurre y obra frente a los demás, destruyendo los estereotipos que como “personas” solo aparentamos. Es en este paraíso de locos, lo amorfo de nuestra personalidad, donde halla la fuerza activa con la que domina la naturaleza del objeto: el conocimiento revelado en el despertar de nuestra conciencia.




Del tuétano de esta realidad espacial de lo primigenio, perceptible a los sentidos, nacen los alucinógenos fantasmas de su Gran Obra: fascinación y misterio.

Así pues, entre el apocatástasis y la divinidad pasa el sino del inconsciente del bello arte, sometido al influjo de otras naturalezas distintas que componen la mortal vida de nuestro helénico destino; en tanto en cuanto a nuestro alrededor todo se resquebraja, nuestro artista se sacude el polvo de lo que tanto le adolece, argumenta en cuanto a lo que amenaza a nuestro linaje, tributa honores a las polaridades del ingenio, da sepultura a la mortal alma del intelecto y, ésta, se promete a la naturaleza, su inmortal morada.

Lejos ya de los amigos de siempre, contempla lo ininteligible y, cual comedor de loto, pierde el deseo de formar parte de esa naturaleza muerta que es la existencia humana. He aquí, amigos míos, la revelación divina de este artista: salvarse a si mismo y, a partir de la reconciliación de lo que nos diferencia a los unos de los otros, salvar a los demás.

<<Apresúrense despacio, artistas de la tierra, a la búsqueda del paraíso perdido >>






¿Será la fantasía de la ideal belleza de su obra lo que a nuestros ojos cobra vida: el espectro y la pesadilla del mito de Pigmalión? ¿Es pues, el binomio de ese deseo del mundo real, la vida y la muerte, el eco de su Gran Obra: despertar todo lo que estaba dormido en nuestra conciencia?

Y es así, artistas de la tierra, en el despertar de vuestra conciencia, donde las constantes vitales de este pájaro de raíces podridas, uno más de vosotros, satisface las necesidades del espíritu, nos revela los diferentes mundos de su particular “casa en llamas”; con el cadáver de ésta, desmembrado, reacciona contra el impresionismo, hornea con expresión sincera su particular mundo de la estética, el cual se nos va revelando en diferentes avatares; modela en el alambique de sus manos cáscara, membrana, clara y yema; y, como la doncella que sostiene la flor de loto de la verdad creativa, sobre la mágica alfombra del “viajero de Sind”, se lanza al barranco de expresionismo; y, supremamente, traslada los trastornos de la personalidad a la manifestación final de una autenticidad suprema, dando luz desde el útero de la imaginación al verdadero creador de su obra: Tú, mi bienhadado espectador, la transmutación del alma a la materia (¡Om mani padme h`um!).

Jose Antonio Sánchez Carrasco (MEDITERRÁNEO)


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24/05/2008 21:34:27

EL ETERNO PALOMA RETORNO DE LAS COSAS, MANUELA.

EL ETERNO PALOMA RETORNO DE LAS COSAS, MANUELA.
Cual busto de arcilla, al horno endurecido, la abstracción lírica de esta Segunda Naturaleza “Escrito sin forma” ha sido modelada por el subconsciente y la espontaneidad de un espíritu de vanguardia. Así pues, Rafael Piedehierro Holguera, desde su pedestal nihilista, rechaza todo cuanto le oprime y reclama, como algo propio a todos nosotros, LIBERTAD. Es, en este ahora supremo, cuando con las manos de un Corazón Grande de modales pocos refinados ahonda en el abstraccionismo <<Soy un hombre abstracto, como la pintura / en su estado puro>> Desde entonces, desde el mundo interior de lo informal, denuncia la conducta antisocial y apocalíptica de nuestro tiempo. Es ahí, en ese lugar de locos, y al igual que un día hiciera Zaratustra, que él, nuestro invitado, aboga por “el valor de la tierra”. Es ahí, Rafael, en ese canto jondo de la copla <<Entre calderos de bronce y plata>> donde madura el pensamiento poético de tu canto. Es ahí, amigos míos, con inspiración de corte popular, donde su amor, Amor Poeta, retrata deslumbrantes metáforas que rechazan la doble moral de una sociedad sin raíces <<el cayuco crucero – yate / de esclavos – turistas –peregrinos>> Es ahí, 924 Arte, sobre la estampa novicia <<que todos miran, y ninguno abraza>> donde, de rodillas, reza la inmutable palabra <<Perforando los sentidos el aroma húmedo del alma>> Es entonces, poetas, cuando “el pájaro de raíces podridas” que anida en su verso, tiembla de frío <<abre ventanas por todas partes>> Desesperadamente, <<cómo ángeles perdidos>> de la mano de ser uno el todo, salta la poética de este artista de la tierra al vacío <<Toda resistencia debe ser abatida>> de la pesadilla de un sueño colectivo, ¿quién se traga la tierra que tú, yo, él, nosotros, vosotros, ellos, pisan?
Es aquí, Paloma, en el vuelo angelical de los lirios, cuando se hace visible la luz que reflejan sus palabras padre paloma <<Vivir la ternura, el beso, la tolerancia>> Escritas, con rebelión romántica, sobre la fugacidad del tiempo <<No hay más piel seca / que la mía / esperando tu agua beso>> en los mares peligrosos del AMOR MANUELA << Es, Manuela, el eterno retorno de las cosas>>
Badajoz, 10 de enero 2.008
MEDITERRÁNEO


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20/05/2008 17:54:30

Rafael Piedehierro.


¬¬
®afael Piedehierro
De cada uno de los poros de la piel de esta estatua viva que es la vida, Rafael ha absorbido lo que hace infeliz a la especie humana: el mal y la destrucción. Es entonces, en su deseo de abrir la razón al conocimiento de las cosas, cuando humedece las impurezas “del polvo del suelo” con el neuma del psicoanálisis yunguiano y, cual alfarero de Etruria, modela con acendrada esencia lo que vive en la nada de la imaginación: el largo y encorvado hueso que nace de un sentimiento de pena y congoja y, de costado, oprime el corazón y los pulmones del interior del hombre,

Así pues, a partir de lo que conoce y le reprime, comparte con todos y cada uno de nosotros las flaquezas de la humanidad: el inconciente colectivo del bien y del mal, ¿acaso los prejuicios del daño ya hecho, y que él denuncia, sea la herencia que esclaviza y condena la espiritualidad de la antisocial conciencia de nuestra raza?

De cualquier modo, como cada uno tiene su manera de matar pulgas, lleno de dolor y desespero, su habilidad como artista discurre y obra frente a los demás, destruyendo los estereotipos que como “personas” solo aparentamos. Es en este paraíso de locos, lo amorfo de nuestra personalidad, donde halla la fuerza activa con la que domina la naturaleza del objeto: el conocimiento revelado en el despertar de nuestra conciencia.

Del tuétano de esta realidad espacial de lo primigenio, perceptible a los sentidos, nacen los alucinógenos fantasmas de su Gran Obra: fascinación y misterio.







®afael Piedehierro
Así pues, entre el apocatástasis y la divinidad pasa el sino del inconsciente del bello arte, sometido al influjo de otras naturalezas distintas que componen la mortal vida de nuestro helénico destino; en tanto, Rafael se sacude el polvo de lo que tanto le adolece, argumenta en cuanto a lo que amenaza a nuestro linaje, tributa honores a las polaridades del ingenio, da sepultura a la mortal alma del intelecto y, ésta, se promete a la naturaleza, su inmortal morada.

Lejos ya de los amigos de siempre, contempla lo ininteligible y, cual comedor de loto, pierde el deseo de formar parte de esa naturaleza muerta que es la existencia humana. He aquí, amigos míos, la revelación divina de este artista: salvarse a si mismo y, a partir de la reconciliación de lo que nos diferencia a los unos de los otros, salvar a los demás.

Es entonces cuando satisfaciendo las necesidades del espíritu, nos revela los diferentes mundos de su particular “casa en llamas”; con el cadáver de ésta, desmembrado, reacciona contra el impresionismo, hornea con expresión sincera su particular mundo de la estética, el cual se nos va revelando en diferentes avatares; modela en el alambique de sus manos cáscara, membrana, clara y yema; y, como la doncella que sostiene la flor de loto de la verdad creativa, sobre la mágica alfombra del “viajero de Sind”, se lanza al barranco de expresionismo; y, supremamente, traslada los trastornos de la personalidad a la manifestación final de una autenticidad suprema, dando luz desde el útero de la imaginación al verdadero creador de su obra: Tú, mi bienhadado espectador, la transmutación del alma a la materia (¡Om mani padme h`um!).


(MEDITERRÁNEO)

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23/01/2008 16:30:45

Los Dos Guerreros de Amores.

Los dos. Guerreros de amores.



Con los dedos caminaba sobre tu piel

Lentamente parándome en cada poro y pliegue
Te iba comiendo poco a poco, mi lengua

Y mi cerebro se volvía loco de placer
Tus ojos negros se fundieron con los míos
En la mirada

Y tus caricias me dieron de comer

Como Ícaro con mis alas volé al nido de tu pubis
Entré en el, nidificando mi voluntad
Comimos del mismo plato, saboreamos nuestro encuentro
Postre

Hicimos un viaje astral por las galaxias del universo
Sin perdernos los dos, entre los besos
Subimos en ellos hacia los confines del éxtasis
Perdernos en los abrazos con nuestros cuerpos

Saborear el contacto
Jugo caliente de la energía que sale
Chocando los labios en el mutuo orgasmo

Cuerpo a cuerpo en nuestro valle dorado
Volando en los horizontes de la ternura
Beber sin el dios Baco
El vino sin embriagarnos
Para seguir caminando

Nuestra receptividad mutua
Para seguir acariciando-besando
El cuerpo amado.

Tu boca buscaba la mía
Nuestras salivas se fundieron
En placer suave tierno

Sensibilidad e ingenuidad del camino certero
Nuestras manos con libertad absoluta
Acariciaron nuestros cuerpos

Sin reloj, ni hora, ni tiempo.

De noche, sol de medio día, fundirnos
Como chocolate comernos
Nuestro postre
Nuestros cuerpos. 



Autor: Rafael  Piedehierro.

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